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La elegancia del perdón

La elegancia del perdón

Equivocarse no es agradable, sobre todo si eres de los que les cuesta aceptar que han metido la pata (echa un ojo a las cifras de facturación de Volkswagen). Cuando nos equivocamos en el trabajo y tenemos que pedir disculpas a un compañero, a un jefe o a un cliente, puede ser incómodo y violento. Sin embargo, en determinadas ocasiones, cometer un error es una oportunidad para destacar, si sabes darle la vuelta y aprovecharlo, claro. Te damos un par de tips de cómo pedir disculpas en el trabajo:

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Cuanto antes mejor: Ten en cuenta el paso del tiempo. Si tardas demasiado en lanzarte, más tarde resolverás el problema, y más posibilidades tendrás de no estar al 100% en tus tareas. Asume tu error y actúa. Así evitarás que un conflicto personal afecte a tu ambiente laboral o incluso perjudique una relación profesional.

El protagonista eres tú. Recuerda que tú solito te has metido en el lio. La disculpa se basa en un sujeto principal y recae en una acción que también es responsabilidad tuya. Además, ten en cuenta la posibilidad de encontrarte con reacciones que quizás no son las deseadas. Céntrate en tu objetivo, discúlpate y asume que has fallado de la manera más digna posible, con educación.

Ve directo al grano: No te andes por las ramas y sé concreto. Los giros tipo “es que claro…” o “entienden que…”, son sólo excusas. Sé directo, te ahorrarás confusiones y líos con el discurso, y evitarás tener que dar más explicaciones de las necesarias.

El victimismo no se lleva: Si no quieres que tu error se convierta en una pandemia, prohibido trasladar tus problemas a otros, lo único que conseguirás es extender el conflicto y tu fiabilidad perderá puntos… y eso, sí que es una metedura de pata.

Rectificar es de sabios: Sin jurar ni perjurar que no lo volverás hacer, lo más inteligente para sentenciar un conflicto, es garantizar un cambio de actitud.

Nos llama más la humildad que la prepotencia y los que no admiten sus errores difícilmente podrán convertirlos en aprendizaje. Si no sabes pedir perdón, estás fuera de llegar a ser una inspiración para otros, pero el que no sabe perdonar #EsPatético. Comentarios a neto@infoempresa.com

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